Desde adentro...
viernes, 23 de septiembre de 2016
El secreto de la abuela
Luis un niño muy solitario, sólo se divertía con construir escondites en el patio trasero de su abuela "Lolita" una mujer de avanzada edad pero de físico incansable, quien cuidaba a Luis por las tardes, Lolita una mujer encantadora, tímida con un apego al orden como ninguna en el pueblo, de hecho todos la adamiraban por mostrarse siempre pe y de gran fortaleza;
jueves, 9 de febrero de 2012
Era ¡YO!...

Cierto día me levante, la noche antes dormí con mi ropa anterior, salte de la cama, ate mis zapatos, y con sueño camine hacia al baño, tome un vaso con agua, aún no amanecía, con mucha flojera sí, pero con esa emoción de llevar a cabo eso que tanto se había pospuesto. Salí de casa, era un Domingo, una madrugada fría; al salir, tenia una vista de la ciudad, parecía vacía.

Llegué al lugar indicado, un campo lejos de la ciudad, encendí mi lámpara de minero, arme y coloqué mi equipo. En ese momento pude notar esa sensación de que algo podría pasar pero, no le di importancia, ya instalado y listo para lo planeado espere, podía escuchar aún el chirrío de los grillos, noté que el sol se asomaba tímido y comenzaba a bajar la temperatura, un aire que te despierta por completo, comenzó a colarse por mis pies.
Con la nariz congelada, comencé y tomé posición, dispuesto a lanzar los mejores disparos y sacar las mejores tomas; termine después de bastantes imágenes del amanecer, guarde mi equipo y di por finalizada la sesión.
Con la nariz congelada, comencé y tomé posición, dispuesto a lanzar los mejores disparos y sacar las mejores tomas; termine después de bastantes imágenes del amanecer, guarde mi equipo y di por finalizada la sesión.


Había sido sin proponerme, testigo de un asesinato; !No puede ser, notaron mi presencia! - dije, corrí como nunca aterrorizado, yo en ese lugar solo, con tal presión, pude alcanzar a ver a la distancia una construcción; una casa muy vieja de bloques de barro, destruida por el tiempo, sin techo, ni ventanas y con la hierba crecida. Me introduje buscando un lugar para esconderme, en un momento me agazape hasta el fondo y pensé, -¡No me puede estar pasando esto a mi!, pude ver para mi desgracia a una persona apuntando con un arma directamente hacia mi, en ese momento supe que era mi fin; todo enmudeció, escuchaba latir mi propio corazón, y la hierba que sus pasos rompían, de lejos vi sólo el chispazo que hizo el arma ¡Bang! escuche; y un gran eco sonó en mi cabeza.
No sé, tal vez transcurrieron segundos, minutos u horas no lo sé, desperté; sentí recorrer algo por mi frente, algo tibió, toque con mi mano, pero no pude sentir y ver más que sudor, no sabía realmente que había sucedido, me levante, me sacudí, tenia el cabello lleno de cardos, me sentía tan ligero, percibí gran ligereza en mis pies, no recordaba nada, lo que si notaba es que el paisaje se mostraba con colores muy intensos, el cielo parecía tan azul.

Me acerque a un río, pretendiendo que en el reflejo podría notar lo que seguía sintiendo en mi frente, por más que lo intente, no lograba ver mi propio reflejo, el correr de las aguas me lo impedían, de pronto recordé: ¡mi cámara!, volví al sitio en donde intente refugiarme, corrí, algo que no había notado, era que no sentía el aíre, ni sentía el calor del sol, una vez ahí entre; no tenía idea de lo que presenciaría, fue tal la impresión, no podía entender, no podía entender nada!, me acerqué, otra vez el silencio inundó el lugar, pero esta vez no escuche los latidos de mi corazón, ni la hierba que cruje al pisarla, sentí miedo, mucho miedo, me acerque; !Era YO!.
Ahora entendía, recordé de inmediato, palpando toqué mi cabeza, y supe...
...que era esa sensación tibia que sentía en mi frente.
...que era esa sensación tibia que sentía en mi frente.
Cuento corto
Género: Fantástico
Autor: Ricardo Vélez
jueves, 2 de septiembre de 2010
Tiempo fuera...
Tal vez se puedan identificar conmigo no lo sé, pero desde que inicie eso que le llaman: educación media, ya saben como muchos otros y tantos, había que trabajar como hasta el día de ahora, recordaba salir de casa cuando aún no amanecía y regresaba cuando ya había oscurecido, sólo esperas que llegue el fin de semana para salir de la "rutina" y de pronto, te das cuenta que el Domingo, esta en su ocaso... que por cierto, tal vez esa sea la razón principal de muchos, de llegar a odiar los lunes; empiezas a descubrir y te dices: no hay más..? y así, dejando pasar semanas, meses, y años sin notar que el viaje mismo ha perdido el sentido...
...y todo para llegar lo más preparado y adelantado posible, a dónde...??? a donde todo mundo va, o al menos, a donde todo mundo pretende llegar, a un lugar tan insistentemente mencionado pero, poco o más bien, nada entendido "Éxito".
...pase por este lugar, que cuando era niño decía: cuando sea grande, quiero tener una casa como esta...!!! y no por que ahora no la tenga o por el sólo hecho de tenerla, si no por que me di cuenta que ahora siendo adulto, parece que esos sueños... fueran eso, sólo sueños... ah! y cosas de niños...
...el viaje mismo...
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